VIÑETAS

   En alguna ocasión, al decir que hago humor gráfico, he obtenido respuestas que van de un sorprendido "¡Ah!", como si hubiera dicho que venía de Marte, a un condescendiente "vaya, vaya, muy bien" como si hubiera afirmado que estaba aprendiendo a dejar de usar pañal. Y es que la viñeta, esa pobre incomprendida, no es sólo minimalismo expresivo, es un trabajo de síntesis a partir de una idea más o menos abstracta. En otras palabras, cuando tengo pereza, en lugar de dibujar una bonita alegoría escribo un ladrillo.

 Dibujo desde que tengo uso de razón, si bien mis primeros chistes los garabateo hacia 1971,  más tarde, en 1975 "La Codorniz" me publica uno, y creo que mi futuro está sellado. No es así, seguiré publicando pero muy esporádicamente, y desde luego con escaso devengo económico, más bien cosa entre amiguetes. Aquí hay unas 300 viñetas, 40 años de mirar la vida con la sonrisa torcida.